-Intuición introvertida
-Sentimiento extravertido
-Pensamiento introvertido
-Sensación extravertida
Eneagrama 7 – 9 / Signo Libra - Géminis
Fuertemente idealistas, viven enfocados en el futuro cumplimiento de sus sueños, que suelen tener un sesgo filantrópico genuino y excepcional. Introspectivos buceadores del alma, están volcados en la comprensión de sí mismos y de los mecanismos de funcionamiento de la psique humana en general. Son muy capaces de comprender las complejidades psicológicas en los demás y en sí mismos.
Son compasivos, sentimentales, y prefieren ejercer su influencia sin alharacas.
Gustan que sus acciones y trabajos hablen por ellos, y que sean reflejo de su honestidad.
Necesitan soledad y concentración a menudo en sus ideales e inspiraciones, aunque también sentir pertenencia a un grupo. Por eso a menudo viven dos ritmos: permanecen callados y aislados en su propio mundo y sus investigaciones para después tornarse gregarios y participar activamente con su grupo de relaciones vital. Este grupo es preferido como un club minoritario de viejas amistades en donde se sientan queridos y apreciados sin presiones hacia la popularidad. No son amantes de grandes fiestas.
Odian la violencia. Siempre abogan por el entorno relacional armonioso.
Son desconfiados, y su aguda perspicacia psíquica les hace conocer muy pronto toda segunda intención con la que se les arrimen los otros.
Se encuentran muy a gusto desarrollando sus cualidades intelectuales, en las cuales no desprecian ni lo teórico ni lo complejo. Uno de sus campos favoritos es el periodismo, por su facilidad para el manejo de las palabras (adoran los libros, la palabra escrita), su dote comunicativa, y el poder estar cerca de los demás.
Defienden apasionadamente sus ideas, su actitud es la del “cruzado”. Su fundamento de vida es una idea interior que les mueve, un proyecto con un gran tamiz altruista, que durante toda su vida se esfuerzan de una manera u otra, más directa o menos explícitamente, en llevar a cabo. Son perseverantes, y nunca olvidan “su misión”, aunque temporalmente se tengan que dedicar a trabajar en otros asuntos.
Suelen ser buenos estudiantes, se interesan por lo que dice el profesor. Cumplen bien con las tareas, y prefieren las asignaturas de investigación. Buscan respuestas a lo que se esconde detrás de los hechos y realidades visibles, y se sienten muy a gusto cuando alcanzan el nivel de educación superior.
Eligen pronto su carrera y se dedican a ella, así como diligentemente se enfocan en su futuro estilo de vivir, en todas las vertientes.
Gustan de elegir sus ocupaciones laborales por intuición, dejando que sus ideales escojan, si pueden, el camino. Son capaces de trabajar tanto en solitario como en grupo, si es un grupo en el que confían y que tenga un idealismo semejante. Sin embargo, no gustan de “sindicar” o “politizar” su ideal; más bien para ellos pertenece a la esfera de lo filosófico o religioso. Ésto no quiere decir que no sean activistas.
Tampoco les gusta publicitarse en exceso.
No son especialmente ordenados en lo externo, pero pulcros y bien compartimentados en lo interno. Necesitan tener en orden sus ideas y prioridades internas, y luego ordenan lo de afuera.
No es difícil que por su confiabilidad, perseverancia, entrega y arrebato idealista lleguen a posiciones de liderazgo. En ellas, prestarán gran atención a los demás a su cargo al mismo tiempo que intentan llevar hasta el final su proyecto con toda su energía y clarividencia.
Entre sus ocupaciones más frecuentes están las de pastor espiritual, asesor educativo, profesor de lengua, psicólogo, asistente social, bibliotecario, articulista, escritor, etc.
Gustan de pasar su tiempo de ocio a solas o compartiendo de manera sosegada y profunda sobre los sentimientos y la vida con sus escasas pero intimísimas amistades de siempre. Es muy normal que entre su grupo de amistades se entienda el código de que para seguir siendo íntimos, ni hay que compartir reuniones y celebraciones a menudo, ni estar verboseando unos con otros todo el rato.
Si el INFJ ha pospuesto durante toda su vida su pasión ideal, la llevará a cabo en su jubilación.
Prefieren una relación profunda a muchas superficiales. No son muy expresivos de la intensidad de sus sentimientos por el otro, que a menudo perciben aún mejor a solas. Introducen elevados ideales en la relación, y no es raro que finalmente se desilusionen por ello. Les gusta realizar ciertos ritos simbólicos, no convencionales, para celebrar determinados acontecimientos de su relación. Si encuentran un ser que de verdad les interesa, se concentran totalmente en él, y no tienen reparos en mermar otros compromisos relacionales para no dispersarse. También son capaces, por su necesidad de ser amados, de quedarse al lado de alguien que en el fondo saben no les conviene.
Se sienten muy responsables de la relación, y cuando se rompe, pueden retrotraerse a su mundo interior donde sobre analizan los motivos del fracaso.
Ejemplos: Goethe, Martin Luther King, Gandhi, Shirley McClain.
La tenacidad y perseverancia de sus ideales puede convertirse en tozudez y darse de narices con la realidad de los hechos, que puede contradecir sus puntos de vista.
Su desconfianza y su miedo a la traición a veces los aísla de otras personas y recursos que les son necesarios en la consecución de sus metas.
Su necesidad de llevarse bien con los demás y de paz (propio de todos los tipos sentimentales) a veces hace que se llene de ira reprimida por no expresar sus críticas y sus propios puntos de vista, lo que ocasiona que estalle de manera desmedida en una ocasión quizás la menos adecuada y diplomática precisamente.
Su sensación extravertida puede jugarle malas pasadas, y hacer que se obsesionen en momentos de estrés con el orden exterior de las cosas o con detalles superficiales que en realidad son nimios. A veces incluso pueden caer en un regusto sensual propio de su tipo opuesto, el ESTP, de una manera compulsiva e inferior. Pero este mecanismo en estrés, este darse la vuelta, es común en circunstancias límites, a todos los tipos.