Psicología - Jung - Psicología Analítica - Junguiana

ENTJ  Racional (Prometeico, Flemático) Coordinador Capitán

 

-Pensamiento extravertido
-Intuición introvertida
-Sensación extravertida
-Sentimiento introvertido

 Eneotipo 8 – 1 – 3  / Signo Leo - Capricornio

 

Es un carácter hecho para organizar y dirigir, para responder ante desafíos con decisión y eficacia, para poner en la práctica todas sus cualidades intelectuales y analíticas de estratega. Excelentes planificadores, estructuradores y logistas que trabajan con ahínco por hacer realidad su sueño de futuro. Necesitan estar al mando y no asumen ante ninguna contrariedad de los proyectos y empresas que lideran la retirada.

Desde pequeños viven en pos de algún proyecto o plan cuya culminación y meta necesitan conseguir, ya sea en los deportes, los estudios, los juegos. No se asustan ante la constancia necesaria para afrontar metas de largos plazos. Muy responsables de sí mismos, también saben hacerse cargo de los demás. Les interesa controlar, dominar, encontrar motivos lógicos para luchar por cosas en medio de las contingencias y el azar y exaltarse líderes en sus causas. Prefieren los entornos estructurados, pero si no les dejan su apartado de liderazgo reservado, pueden rebelarse contra la autoridad, o también si las estructuras no les parecen consecuentes. Les interesa el orden y lo aceptan, pero no están dispuestos a adaptarse a un orden si están seguros de que ellos lo harían mejor.

Es probable que desde pequeños sean líderes tanto en la escuela como en las tantas actividades extraescolares de las que gustan participar.

Buscan el puesto de mando con franqueza, no usan segundas intenciones.

Afrontan las tareas con una prolija planificación y son muy conscientes de plazos y agendas. Como se mueven bien afrontando plazos largos, no es raro que elijan una carrera y una meta en la adolescencia y que sigan su plan por años hasta lograrlo en la madurez. Acatan estos planes con estrategias de muy largo alcance. Necesitan ser muy consciente del sentido de lo que están haciendo y el por qué, y de qué es la meta que buscan, sea status, dinero, prestigio. Precisan argumentos profundamente lógicos para desarrollar sus tareas. Su ambición no es inconsciente.

Se embarcan en los estudios con la premeditación clara de que son un escalón necesario en la meta que quieren conseguir, y se interesan mucho por la planificación de los exámenes, los programas de estudio y todo lo referente a la estructuración y el método, que ellos siempre querrán criticar y mejorar, adaptándolo a sus propias estrategias que siempre buscan conseguir el máximo rendimiento en el menor tiempo. En general prefieren un entorno académico ordenado, estructurado y previsible con un profesor bien organizado, al que ellos opondrán sus propias consignas y previsiones sin escatimar críticas aunque sean a su autoridad. Les gustan las clases polémicas y controvertidas, y las asignaturas históricas donde aprender de consecuciones y logros humanos. Tienen siempre un estilo muy preguntón e incisivo con los demás no sólo en el ambiente académico. Gustan de métodos de instrucción variados, que incluyan muchas actividades paralelas complementarias. Se sienten bien analizando y afrontando problemas desde todos los ángulos y encontrando soluciones que caben en tablas y diagramas de bloques.

Con su capacidad de premeditación y de trabajo constante y rentable, no es raro que lleguen a la madurez con un puesto de trabajo de buena categoría y en un nivel gerente. Este trabajo y su medrar en él se constituyen como los pilares sobre los que se teje el resto de facetas de sus vidas. No les es bienvenida la jubilación, pues no gustan de imaginar por imaginar y de hacer por hacer cosas. Necesitan siempre una meta de futuro contante y sonante en la práctica.

Se aplican intensamente a la consecución de los objetivos a largo plazo de sus empleos, son excelentes en momentos de crisis y son decisivos cuando nadie más lo es capaz de ser. Toman las riendas, aplican a ello toda su estrategia y competitividad, y logran las metas que se han propuesto para su empresa y para ellos mismos. A diferencia de sus primos ENTP, sienten que todo esfuerzo que no termina en resultados rentables es un esfuerzo perdido.

Necesitan rodearse de colaboradores eficientes y auto responsables de sus tareas. La eficiencia es una de las cualidades que un ENTJ aprecia más en los demás y en sí mismo. Son tan ordenados en su entorno como lo son en su forma de afrontar la vida en general. 

Se encuentran como pez en el agua en puestos de liderazgo y aceptando toda la responsabilidad que eso implica. No sienten pesadez en hacerse cargo de las cosas y organizar a todos los demás. A menudo testarudos y a veces  impopulares en sus normativas, eso no significa que no estén abiertos siempre a remodelaciones, reformas e innovaciones de futuro si entienden que son para mejorar los rendimientos.

Ocupaciones propias de los ENTJ pueden ser: administrador, gerente, ejecutivo, político, consultor, abogado, banquero, empresario, comercial.

No entienden qué significa entretenerse en tiempo libre. Estar sin hacer nada le es repulsivo. Para ellos el tiempo debe estar ocupado y estar empleado en un fin constructivo. En sus ocios gustan pues de actividades que tengan un fin en sí mismas, que valgan para algo más que para el relajo y el solaz lúdico. Practican por eso deportes que sirvan directamente al mantenimiento de su salud, o se dedican a estudiar un instrumento con disciplina profesional. Las actividades competitivas donde puedan seguir demostrando su liderazgo son las de su mayor agrado.

En cualquier caso el tiempo de ocio también está agendado y regularizado, y gustan mucho de organizar y programar el tiempo de ocio de los demás, por ejemplo el de su familia. Puede ser el típico padre que organiza el estudio y la dedicación de sus hijos a una vocación que a él le quedó pendiente, con suma disciplina, esperando de ellos que en el futuro alcancen la meta propuesta que él no consiguió.

En el amor son menos espontáneos y arrebatados que otros racionales intuitivos. Intentan que la pasión no les desborde y que la pareja quede incluida en las mejoras y complementos del plan general vital. Valoran por ello más el conjunto de la relación y el rendimiento general con respecto a sus planes que la relación con la persona en el nivel exclusivamente sentimental. Son exigentes en el amor por ello, no idealizan a primera vista. Valoran mucho la responsabilidad y la capacidad de cumplir compromisos sin necesidad de estímulos extras. Quizás pueden llegar a tratar a la pareja como a un empleado, exigiendo de ella resultados y que cubra sus necesidades y que les deje hueco para su independencia y su dedicación a las “cosas importantes de verdad”. Como en todo lo demás, prefieren prefijar y agendar sus encuentros amorosos. Con su tendencia a ser líderes y a demostrarlo bien claro, no es raro que intenten conquistar a personas atractivas de manera convencional, que sientan estén a la altura de sus logros de poder y triunfo. Lo que no soportan es que sus parejas les hagan sombra a ellos.

Cuando el pacto de pareja no funciona, cuando el ENTJ siente que no es un valor rentable, se va sin más problema de la relación. Pero si es él el desdeñado, puede que se sienta devastado y fracasado como con ninguna otra cosa lo sintió. Sin embargo, queda en silencio para que nadie conozca su derrota y en poco tiempo suele salir a flote otra vez.

 

Ejemplos: Margaret Thatcher, Bill Gates, Bernard Shaw, Napoleón, Carl Sagan.

 

La Sombra

En su testarudez por la consecución de sus planes y sus metas pueden llegar a ser dictatoriales y absolutamente desconsiderados con los demás. Pueden no apreciar las colaboraciones de los otros ni sus méritos, y no otorgar a los que se lo merecen suficiente reconocimiento.

Generalmente no tienen demasiada consideración con los débiles, incluidos quizás hasta sus hijos.

No tienen ningún buen perder y tardan mucho en aceptar que un plan les ha fracasado. Antes de aceptar eso, intentan compulsivamente redoblar su tenacidad, su esfuerzo y su testarudez hasta el límite siguiendo con su plan prefijado.

Como todos los intuitivos, puede que se propongan perseguir sueños descomunales entregando toda su vida a una meta que una consideración más práctica hubiera previsto de antemano como imposible.

La concentración y unilateralidad en la meta laboral deja reprimidas muchas emociones y necesidades que acaban estallando en proporciones descontroladas cuando revienta la espita. En esos momentos pueden darse cuenta de que no entienden sus sentimientos. Para entenderlos necesitan además analizarlos mentalmente.

No soportan las críticas y en momentos de estrés pueden atacar furiosamente a quien ponga en entredicho su capacidad. Esto les granjea grandes enemistades.