-Sentimiento extravertido
-Intuición introvertida
-Sensación extravertida
-Pensamiento introvertido
Eneotipo 9 – 8 –7 / Signo Libra – Géminis – Leo
Entusiastas, optimistas, vitales, se esmeran en ayudar a los demás de forma muy comprensiva con un talante a menudo pedagógico. Conscientes de las necesidades de los otros sobre todo en los aspectos comunitarios. Altruistas y educadores visionarios. Tienen una capacidad especial para envolver a los demás en sus proyectos y sueños, manipulándolos en el mejor sentido de la palabra en bien de las elevadas metas humanitarias que son el eje de su vida. Son fácilmente líderes carismáticos que se emplean a fondo en pos de lograr que los demás cumplimenten sus aspiraciones, y lo hacen de un modo organizado y perseverante.
Su ámbito de relaciones es muy amplio; tanto, que a menudo compensa con la cantidad y calidez de su trato expansivo con conocidos la falta de un círculo más íntimo. Están siempre deseosos de abrir la puerta y recibir al que viene.
Necesitan de un entorno armónico en el que puedan esmerarse por hacer algo por los demás. Muy gregarios y conversadores. Prefieren tener los días llenos de muchas actividades que puedan compartir con mucha gente. Versátiles. Entre sus actividades favoritas estarán siempre las relativas a mejorar el espíritu de grupo del club o la institución a la que pertenecen y a solventar las necesidades de éstos. Para ello suelen ser líderes que suben la moral y alientan a los demás a conseguir los proyectos comunitarios y también los personales.
Viven persiguiendo sus objetivos y sus visiones filantrópicas desde muy temprano, de manera muy responsable y tenaz. Acaban convirtiéndose en miembros admirados de las comunidades a que pertenecen por su responsabilidad y capacidad de servicio colectivo. De hecho, prefieren trabajar en empresas que tengan como meta solventar las necesidades de los colectivos, y suelen convertirse en líderes o, cuando menos, por su capacidad de palabra y expresión, en vocales de los organismos a los que pertenecen.
Como todos los tipos que se apoyan en la función sentimental extravertida, tienden a recargarse de responsabilidades de ayuda a los demás y a olvidarse de las necesitas propias. Se sienten orgullosos y fuertes dando, y muy incómodos y débiles cuando se trata de recibir.
En la academia suelen ser excelentes alumnos porque se esmeran en agradar al profesor, y son muy susceptibles a sus críticas y halagos, aunque sus trabajos, que suelen estar siempre debidamente cumplimentados, incluyen siempre un apartado personal y cierto sesgo librepensador, cualidad que aporta la intuición introvertida. También son excelentes compañeros. Gustan de asignaturas que valoren la cooperación entre los estudiantes, los trabajos de grupo, y que versen sobre materias humanas y la naturaleza del hombre. No se espantan de las teorías ni de las idealizaciones complejas.
En el trabajo prefieren los equipos, que fácilmente lideran, y en los que trata de impulsar el espíritu de colaboración, los ideales de empresa, el valor de las buenas relaciones interpersonales y la satisfacción de las necesidades de todos. Son organizados, no pierden de vista los planes comprometidos pero además los sazonan con sus visiones de renovación; instigan cambios de mejora de las condiciones humanitarias de trabajo (sindicalistas natos, aunque siempre de maneras muy diplomáticas) y como jefes se preocupan mucho por la formación de sus empleados y prefieren conocerlos personalmente. No son detallistas sino idealistas en la asignación de tareas, y a veces se sienten heridos cuando los demás no cumplen con las expectativas que tenía el ENFJ para ellos, simplemente porque no lo han entendido con claridad.
Se mueven en ambientes ordenados.
Puede que lleguen a tener dilemas entre sus ambiciones convencionales financieras y sus aspiraciones ideológicas y espirituales. Como todos los intuitivos, no pueden trabajar sólo por dinero.
Entre sus ocupaciones favoritas pueden estar: política, magisterio, carrera clerical, consejería, terapia, periodismo, tesorería.
No disponen de mucho tiempo de ocio porque no renuncian a ninguna responsabilidad ni a ninguna aportación de ayuda, sea en el trabajo, la familia o los amigos. Sus divertimentos favoritos pueden ser ver películas, leer novelas y asistir al teatro, porque les encanta, como a los ENFP, aprender de los argumentos y de las vidas de los demás, o pasar veladas debatiendo sus puntos de vista filosóficos con los demás. Pero sobre todo gustan de pertenecer a clubes de ayuda humanitaria y al voluntariado social. Como suele ocurrir en todos los intuitivos, el ocio y el trabajo se solapan.
No aman el bricolaje ni los deportes de riesgo.
En el amor son muy románticos e idealistas, poéticos. Se enamoran y comprometen profundamente, y una de las cosas que más les duele es que su compañero falte a la palabra dada. Se enamoran de un ideal y por ello es fácil que se decepcionen. Además no son muy buenos para soportar los altibajos de la relación. Pero su sentido de la lealtad hace que no abandonen fácilmente. Cuando lo hacen, se sienten muy heridos y puede que hasta culpables por no haber logrado que el compromiso funcionara. A pesar de ser tan comunicativos y hasta charlatanes, estos asuntos dolorosos los suelen tratar sólo con muy pocas personas íntimas.
Ejemplos: Abraham Lincoln, Abraham Maslow, Sean Connery, Gene Hackman, Mikhael Gorbachev.
Tratan de agradar a demasiada gente y puede que acaben sin realmente gratificar suficientemente a nadie, problema de dispersión propio del sentimiento extravertido irrefrenado, como lo es también la crisis de agotamiento por estar más pendientes de la necesidad de los demás que de la suya propia. Tiende a perder los límites entre su identidad y la del otro.
Su lealtad a causas y personas puede acabar en el desastre de haber perdido el tiempo y la vida luchando por causas perdidas y personas que no merecían tanta consideración. Su idealismo puede cegarles la visión de los hechos reales y la valoración real de las gentes y cosas con las que se han comprometido.
Su conflicto entre idealismo y materialismo puede hacerles caer en posturas tozudas románticas muy poco prácticas.
Como los ESFJ, usan demasiado a menudo la política del avestruz y barren demasiados conflictos debajo de la alfombra. La necesidad de un entorno armónico les hace perder la oportunidad de aprender de la discusión, saber aceptar prioridades y decir sí y no a lo que corresponda. Les cuesta trabajo asimilar que un conflicto enseña y ayuda a la gente tanto como una clase de formación cálida.
A veces prestan demasiada atención al trato relacional y demasiado poca a la tarea en sí y al objetivo que tienen entre manos.
Su susceptibilidad a la crítica, procedente de ser un tipo que coloca sus referencias de identidad en el trato con los demás e incapaz de anteponer sus necesidades, acciones y valoraciones a las del otro, a veces le inflama tanto que acaba estallando y ensañándose con cualquiera en quien puedan injustamente lanzar la culpa. Incapaces de ser más asertivos y de asentarse más en su propia valoración y recurso, son especialmente intolerantes ante la infravaloración de los demás. Esto sucede en momentos sobre todo de estrés.