Si se me permite esta eventual desproporción, opino yo que todo lo que de esencial tiene la Psicología Analítica que decir está a día de hoy contenido en los Siete Sermones y en La psicología de la transferencia. Individuación consiste en aprender y olvidar, una y otra vez, cíclicamente, lo que tratan de reflejar esas obras. Vivirlo, desvivirlo, y volverlo a vivir. En la necesidad evolutiva de irlo comprendiendo y asimilando todo mejor a cada vuelta de la Gran Rueda.
En el Sermón V leemos:
“El mundo de los dioses se manifiesta en la espiritualidad y en la sexualidad. Los del cielo aparecen en la espiritualidad, los terrenales en la sexualidad.
Espiritualidad recibe y capta. Es femenina y por ello la denominamos la Mater Caelestis, la madre celestial. Sexualidad produce y crea. Es masculina y por ello la denominamos Falo, el padre terrenal
[...]
El Hombre es débil, por ello es comunitario inevitablemente; la comunidad si no está bajo el signo de la Madre entonces está bajo el signo del Falo“


(Lo que sigue es un destripe de esta inclasificable producción, así que si alguien tiene pensado ir a verla y no le gusta que le adelanten acontecimientos…)












