Les exhorto a que presten mucha atención a todo lo que les sucede en estos primeros días de un nuevo ciclo. Suelen presentarse signos de lo que serán pautas kármicas generales en los meses subsiguientes. El destino avisa un poco, no es tan traidor. Ojalá que todos recibamos no más que buenos augurios en estos días de cabañuelas, aunque este deseo no sea más que un brindis al Sol.

Yo comienzo el año lleno de agradecimiento. Parafraseando a Elizabeth Gilbert en su libro “Comer Rezar Amar”, mi primera oración empieza (como todos los años, pero éste con redoblado entusiasmo) con un “Señor, soy un profundo admirador de tu obra”. (más…)














