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17 febrero 2011

De cómo el “pensamiento positivo” engañó a América y al mundo

Archivado en: Editoriales, Eros y Psique, Noticias — Etiquetas: , , , , — Raúl Ortega @ 20:22

Me acaban de enviar un artículo que ha traducido y publicado Enrique Eskenazi en su blog, recogido desde The Observer. Se trata de una interesante crítica al movimiento del Pensamiento Positivo. Hace tiempo que tengo ganas de ensayar sobre esto, así que copipego el artículo más abajo y avanzo antes algunas apreciaciones mías al respecto.


Un recalcitrante optimismo

Son los caracteres intuitivos los que se elevan a mirar el bosque cuando el árbol que tienen delante de la nariz está ardiendo. Los que escriben libros como “La enfermedad como camino”. Los que piensan al lado de “lo esencial es invisible a los ojos” cosas como “no hay mal que por bien no venga” o “la muerte es sólo el principio”. Los que dicen por todos lados que una crisis es una oportunidad. Los que se hacen corresponsales de guerra y les parece más estimulante que peligroso. Los que no sabrían que hacer en una vida libre de épicas, de tragedias griegas. Los que consideran que “bueno, malo… ¿quién lo sabe al final?”, y ven en cada bache, cada contrariedad de la vida, lo mismo que en cada ayuda y cada buen momento: una parte en un proceso global más amplio. Son los pueri, que, con su facilidad natural para ser líderes, hacen a menudo de su forma de vivir y entender el mundo doctrinas en las cuales embarcan a los demás. Y venden muy bien sus ideas, en parte, porque no son nunca del todo incorrectas ni absurdas. Pero se olvidan constantemente de que cada carácter tiene su propio don y su propia limitación a la hora de concebir la verdad y vivir de acuerdo a ello. Si el puer cae en un pozo, quizás sueñe que en dos días llegará el rescate, y quizás así ocurra en realidad. Seguramente tratará de convencer de la buena nueva a los que cayeron con él. Pero los demás estarán en su derecho de rechazar una esperanza que para ellos consiste sólo en llamarle blanco a lo que es indiscutiblemente negro.

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