Como prometí, vamos a un segundo título sobre lo femenino y la Diosa, continuación de éste. Traigo a colación otro artículo de la revista Tendencias21, la cual voy definitivamente a pasar a la sección de enlaces favoritos. Y a ver si me pongo en contacto con la periodista Yaiza Martínez para felicitarla por sus reportajes, porque está claro que la mujer no hace más que dar en la diana eligiendo temas.
27 febrero, 2011
25 febrero, 2011
Ecopsicología 1 – El principio femenino podría originar una nueva cultura
A esto es lo que yo llamo pensamiento creador (aunque estoy investigando el tema del poder psicotrónico y prometo publicar cosas al respecto): hoy llega a mi bandeja azarosamente un artículo perfecta continuación de lo que estuvimos comentando ayer aquí y aquí:
El principio femenino podría originar una nueva cultura
Elizabeth Debold denuncia que “añadir mujeres” a los cargos públicos no termina con el patriarcado
La escritora Elizabeth Debold ha analizado en la revista What is Enlightenment? el papel del principio arquetípico femenino, o de lo divino femenino, en una posible transformación del mundo. La modernidad ha conllevado una radicalización de los valores masculinos, mientras que lo femenino sigue condicionado por las propias exigencias del patriarcado. La receta de “añadir mujeres y agitar”, en referencia al hecho de sumar mujeres a cargos públicos, quizá no solucione los desequilibrios. Según Debold, es una revisión de lo divino femenino, con sus luces y sombras, lo que podría generar un nuevo espacio cultural donde se dé otra forma de cooperación entre hombres y mujeres. Pero para ello se necesita un gran esfuerzo que, por su importancia y necesidad dados los tiempos que vivimos, debe ser considerado como sagrado
Por Yaiza Martínez
19 agosto, 2009
El sistema cardiovascular del espíritu
[...] Aparentemente, el “espíritu” llega siempre desde lo alto. Para esa concepción espíritu significa libertad suprema, un flotar sobre las profundidades, una liberación de la prisión de lo ctónico y por lo tanto un refugio para todos los timoratos que no quieren “llegar a ser”. Pero el agua es terrenalmente palpable, es también el fluido del cuerpo regido por el impulso, es la sangre y la avidez de sangre, es el olor animal y lo corpóreo cargado de pasiones. Lo inconsciente es esa psique que va desde la claridad diurna de una conciencia espiritual y moral hasta ese sistema nervioso denominado simpático desde mucho tiempo atrás. Este sistema, que gobierna la percepción y actividad muscular como el sistema cerebro-espinal y por eso no puede controlar el espacio circundante, pero que mantiene en cambio el equilibrio vital sin valerse de órganos sensoriales y que siguiendo secretos caminos no sólo nos da noticias sobre la naturaleza íntima de otra vida sino que también provoca en ella un efecto interno. En ese sentido es un sistema extremadamente colectivo, es la verdadera base de toda participation mystique. La función cerebro-espinal, por lo contrario, alcanza su culminación en la separación de las cualidades específicas del yo, y como el medio en que se despliega es sólo el espacio, a través de éste capta invariablemente superficialidades y exterioridades. El sistema cerebro-espinal vivencia todo como exterior, el simpático vivencia todo como interior.














