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	<title>Bitácora de la Odisea &#187; anabaptismo</title>
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	<description>El diario del largo y turbulento periplo</description>
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		<title>Jan van Leiden, el último rey de Münster</title>
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		<pubDate>Wed, 11 Mar 2009 23:08:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Raúl Ortega</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia y Mito]]></category>
		<category><![CDATA[anabaptismo]]></category>
		<category><![CDATA[Jan van Leiden]]></category>
		<category><![CDATA[Münster]]></category>

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		<description><![CDATA[Jan quería cambiar su destino. O encontrar el que verdaderamente le correspondía. Tenía un genio muy inflamado, inspirado. Un carácter religioso. Cuando escuchó la buena nueva que predicaban los tan de moda anabaptistas, hizo suya la revelación y se hizo bautizar por el gran Jan Matthys]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-75" title="jan_van_leiden" src="http://www.odiseajung.com/images_blog/2009/03/jan_van_leiden.jpg" alt="jan_van_leiden" width="180" height="250" />Jan nació bastardo, en 1509, y creció perteneciendo al gremio de los sastres. Nunca estuvo conforme con este designio, así que muy pronto probó fortuna como mercader, y más tarde inauguró un pub donde intentó iniciarse en la carrera de actor y cantante. Pero, como profesional, jamás llegó más lejos que aprendiz de sastre.</p>
<p>Jan quería cambiar su destino. O encontrar el que verdaderamente le correspondía. Tenía un genio muy inflamado, inspirado. Un carácter religioso. Cuando escuchó la buena nueva que predicaban los tan de moda anabaptistas, hizo suya la revelación y se hizo bautizar por el gran Jan Matthys.<span id="more-76"></span> El profeta, consciente del potencial carisma de su joven aprendiz, lo envió a predicar en calidad de apóstol por varias ciudades de Holanda. En aquellos tiempos, tanto Matthys como Jan profesaban un anabaptismo manso y discreto, y promulgaban no otra cosa más revolucionaria que la oración llena de fe, como principal acto propiciatorio para el advenimiento del Reino de Dios en la Tierra. Pero van Leiden desde muy pronto había demostrado que tenía la firme voluntad de convertir sus sueños en realidad, así que rápidamente su ideología se fue haciendo más radical y más activista. Cuando llegaron a sus oídos noticias de que Münster, en Alemania, estaba llenándose de fervorosos predicadores, quiso estar allí, y en 1533 entró en la ciudad. Al poco estalló la revuelta que depuso al ayuntamiento y al obispado, de la que él fue uno de los principales cabecillas. Corría Enero de 1534. Van Leiden no quiso que su mentor quedara al margen de tan egregios acontecimientos, y le instó a reunirse con él lo antes posible. En Febrero de 1534 Matthys entra en Münster. Los seguidores anabaptistas ya se contaban por centenas. Fueron expulsados o ejecutados todos los ateos y no creyentes, y desde todos los lugares de Alemania comenzaron a llegar seguidores fervientes de la nueva religión. Matthys se proclamó líder de lo que sería la epifanía de la Jerusalén Celestial en el corazón de Europa.</p>
<p>La propiedad privada fue abolida. Un comunismo teocrático, empapado en textos bíblicos, fue el régimen socioeconómico impuesto como ideal. Pero en una escaramuza contra las tropas del depuesto obispo, que asediaban la ciudad, Matthys es asesinado, en algún día de Abril. Jan entonces se autoproclama rey de Münster. Rey de la Nueva Jerusalén. Una ebria ola de euforia recorría las venas del sastrecillo, y se extendía por las calles de la ciudad. A los tres meses, introduce una nueva normativa, inspirada directamente por el Padre Celestial, decía, y aún más revolucionaria que el comunismo teocrático: la poligamia, tal y como era el uso entre los patriarcas veterotestamentarios. No fue fácil para la población encajar esta alteración tan profunda del orden tan íntimo como social. Todas las mujeres estaban obligadas a casarse, y los hombres competían entre sí por obtener más y más. Jan se hizo con dieciséis esposas. No eran las cuarenta vírgenes del paraíso del Islam, pero se le acercaba bastante. Sí; definitivamente, un sastrecillo valiente, con disciséis de un golpe, había logrado arrancarle al Cielo el esplendor, la magia y el éxtasis para beneficio de él y, de camino, de toda la Humanidad.</p>
<p>Jan se paseaba por Münster envuelto en los más exquisitos trajes reales, asegurándoles a sus súbditos que por intercesión de un milagro divino triunfarían sobre el asedio cruel del malvado obispo. ¿Qué había de imposible ya? Entonces, Eva de nuevo apareció, en mitad también de este Edén. Una de sus esposas se atreve a criticar y denunciar públicamente todos los desvaríos y todos los excesos del marido, como el chocante lujo aristocrático en que gustaba envolverse mientras la ciudad seguía compartiendo consecuentemente la austeridad y la pobreza. Corto recorrido parece estar obligado a tener siempre el noble propósito comunista, tan corto como el desiderátum de amar al anemigo o poner la mejilla depués de recibir la primera bofetada.</p>
<p>Van  Leiden la decapita públicamente. Entonces pasa un buen rato danzando y bailando alrededor de su cadáver. Era la celebración del Ello, que reiteraba con esta nueva y aún más radical desinhibición el triunfo revolucionario contra su ancestral enemigo: el tabú y la restricción moral. No fue la horda primitiva de hijos devorando a papá, pero sí se trató de un Cristo Simio ancestral triunfando sobre la coerción de un Saturno cultural posterior. El Padre Celestial que decía el holandés le inspiraba resultó ser un Deus Absconditus aún más antiguo que Jehová.</p>
<p>Pero la manzana podrida ya estaba en el cesto, cuando el asedio planteaba por sí solo demasiados problemas de alimentación. Además de tener hambre, la comunidad comenzó a dudar, a perder la fe. Después de Eva, le tocó el turno a Judas. En un acto de traición, alguien facilita la entrada en el Reino de Dios a las tropas episcopales. El 25 de Junio de 1535 la derrota de la revolución está consumada.</p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-77" title="iglesia-san-lamberto" src="http://www.odiseajung.com/images_blog/2009/03/iglesia-san-lamberto.jpg" alt="iglesia-san-lamberto" width="200" height="300" />Hasta un punto que superó la mejor de las expectativas de los anabaptistas radicales de Münster, su revolución se mantuvo fiel al guión de las Sagradas Escrituras. El sastrecillo es apresado y torturado despiadadamente.  Su cuerpo es despedazado con tenazas al rojo vivo hasta morir, el 22 de Enero de 1536, y sus restos, junto a los de sus dos discípulos más cercanos, Bernhard Krechting y Bernhard Knipperdolling, fueron subidos para escarnio eterno hasta la torre de la Iglesia de San Lamberto, que hizo las funciones de Gólgota.</p>
<p>Los cadáveres fueron retirados de ellas 50 años después, pero aún hoy cuelgan las jaulas.</p>
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