Cuando aquella chica entró por primera vez en nuestra coqueta librería esotérica, a la sazón sita en los aledaños de la Plaza de la Alfalfa de Sevilla, me llamó poderosamente la atención que su interés la dirigiera a hojear, saltando graciosamente de uno a otro (como siguiendo un hilo mágico), justo los libros que yo consideraba más interesantes e intensos de la colección que ofrecíamos al público. Era muy joven, no más de veinte años, lo cual le prestaba a su buen gusto más valor. Rápidamente se hizo asidua del establecimiento, y acabamos avanzando una incipiente amistad. Compartida con su novio, otra persona con excelentes dotes intuitivas, espirituales. De más o menos la misma edad. Ambos procedentes de los estratos más modestos de la sociedad (él era gitano), resultaban por ello redobladamente conspicuas sus capacidades, sus finas sensibilidad e inteligencia, y su férreo compromiso con el camino espiritual. Me era muy reconfortante su contacto. Se me antoja decir hoy que parecían una versión especialmente joven y bella de los piadosos Filemón y Baucis. A diferencia de Fausto, yo sentía ante ellos una genuina y espontánea reverencia.
20 mayo 2011
11 mayo 2011
Genio y locura
Hablo habitualmente de la relación, a la vez patente e inextricable, que hay entre las imágenes e ideas primigenias, los arquetipos, y el pensamiento científico. Es éste uno de los motivos principales que animan mi artículo Mitos de la Ciencia, sin ir más lejos. Los ouroboros del químico Kekulé, los unicornios de Newton, los sueños de Descartes, las fantasías infantiles de Einstein, la mística de Pascal, el taoísmo de Niels Böhr… El modo que tiene el científico de innovar en su campo no difiere sustancialmente de la forma en que se inspira el artista o el religioso. La madre del pensamiento científico sigue siendo lo mítico. Lo mítico alienta, y también puede enloquecer. Así que jamás está lejos la inspiración de la locura, como el saber popular tanto predica.
Tratando todo esto traigo a colación a menudo el carácter de perfecta mediadora entre los dos planos gnoseológicos que es la matemática. El número, la geometría, son un perfecto cruce de caminos desde los que se puede viajar al arquetipo, en una dirección, o hacia el mundo de la ciencia, en la otra. La escala gnoseológica sería algo así:
1.- Datos sensoriales (hombre hylico - filosofía empirista – positivismo – nominalismo)
2.- Abstracciones (hombre psíquico/mental/artístico – filosofía racionalista – idealismo – realismo)
3.- Imágenes e ideas primigenias (hombre pneumático – teología – gnosticismo)
De abajo a arriba, ésta sería la escala de la conciencia/conocimiento. Vemos cómo la abstracción, cuyo paradigma es lo matemático, se encuentra en ese punto medio entre lo concreto y lo metafísico. Donde también habitan los sueños y el arte.
5 mayo 2011
Marie-Louise von Franz. Tres entrevistas
1.-
Original aquí. Traducción:
Raúl Ortega y Myriam Rozengurt
El entrevistador Hein Stufkens y el productor de cine Philip Engelen fueron a Küsnacht a entrevistar a Marie-Louise von Franz en inglés acerca de su pasada relación con Wolfgang Pauli. Partes de la entrevista aparecieron en la serie documental “Passions of the Soul”, que fue transmitida por IKON por primera vez en noviembre de 1991.
Wolfgang Pauli, lo femenino y los peligros del mundo moderno
Una entrevista con Marie Louise Von Franz realizada por Hein Stufkens y Philip Engelen, IKON-television, Küsnacht, Noviembre de 1990.
Herbet van Erkelens (EDITOR).
Desde: Harvest. Journal for Jungian Studies, Vol. 48 No. 2, 2002.
20 abril 2011
Conversaciones con Giegerich

Enrique Eskenazi lleva tiempo haciendo una gran labor en la divulgación del ideario de esta nueva lumbrera del “junguismo” que es Wolfgang Giegerich. Al final, todos regresamos al pensamiento hindú, al griego y/o al alemán, al parecer unidos en su común vocación por la abismal profundidad a través de una atávica y especial aura catena diferenciada dentro de lo indoeuropeo. La lucidez y agudeza de este pensamiento, de rasgos tan prometeicos, sólo es alcanzada por anglosajones, franceses y latinos a través de puntuales genialidades. A duras penas. (más…)
23 marzo 2011
Hermano Sol, hermana Luna, hermano Lobo…
Corrían los impetuosos abriles de la juventud cuando un querido amigo y yo tomamos la decisión de hacer un gran experimento: tratar de vivir unos días en mitad de la naturaleza a puro ingenio de supervivientes. Así que una mañana nos dejaron abandonados a nuestra suerte a los dos a orillas de un pantano, en mitad de la sierra onubense, como dispusimos.
La Gran Diferencia – El género en el cerebro
Al Catedrático de Psicopatología y Director del Autism Research Centre de la Universidad de Cambridge Simon Baron-Cohen lo conocimos ya en esta web en el documental sobre el fascinante caso de Daniel Tammet. En el año 2005 se publicó en castellano su éxito editorial “La Gran Diferencia. Cómo son realmente los cerebros de hombres y mujeres”, donde expone la teoría de que diferencias fundamentales psicológicas entre los hombres y las mujeres tienen un origen rastreable hasta lo fisiológico, lo genético, lo pre-cultural.
Lo primero que tengo que decir es que sigue siendo una lástima que estos argumentos sólo abran debate público si una autoridad de este tipo, totalmente aceptada por el stablishment, por el paradigma, los expone. No importa que desde la investigación puramente psicológica, que, idealmente, debería ser la auténtica autoridad en estas cosas, se diga lo mismo. Se obviará, y la opinión pública seguirá aferrada a lo que los ideólogos de turno, más políticos que otra cosa, digan al respecto. Lo que hace Simon no es otra cosa que abundar en la dirección que ya un Freud inició: la masculinidad tiende a la obsesividad, y la feminidad a la histeria. Añadiendo (esa sí es una genial novedad) que el autismo es una supramasculinización de la conducta. La auténtica investigación acerca de la diferenciación entre lo que es esencial, lo que es naturaleza, en uno y en los demás, y lo que es cultura, es el trabajo propio de la introspección, del autoconocimiento espiritual. Eso donde se distingue bien es en ese marco. Permitiendo que la propia naturaleza hable y diga quién es y de dónde viene es como se adquiere auténtica sabiduría en estas cosas. Un científico como Simon tiene, sin embargo, que salirse por la tangente, seguir las huellas por lo fisiológico, emplear costosos instrumentos tecnológicos y empantanarse en ese largo circunloquio, que se revela al final vano, para llegar a lo mismo. Encima, muy posiblemente, los datos “objetivos” que él ha obtenido, si los leyera otro, darían como resultado otras conclusiones, porque es bastante probable que sus hipótesis estén condiciones a priori por el diálogo subliminal que mantiene el alma con él, dentro suya.
20 marzo 2011
Uranian insights II
Vamos a continuar donde lo dejamos. Hablaré poco, pues hay que recordar el viejo código: Saber, Querer, Osar y Callar. El ambiente está ya sobradamente cargado de radiactividad arquetipal, y es menester contener con el brazo de Saturno la vehemencia de Urano.
La dualidad Afrodita Urania/Pandemos se corresponde con un problema astronómico que se vivió en la Antigüedad: se pensaba que el planeta Venus por la mañana no era el mismo astro que el planeta Venus al atardecer. Al lucero vespertino se le llamó Héspero, y se le relacionó con todo lo que es evidentemente venusino: jardines exuberantes y voluptuosos, ninfas muy atractivas, enorme belleza física y material en general. Vida amable y opulenta. El Jardín de las Hespérides lo situó Estrabón, ojo a este dato, en la Península Ibérica, en el reino de Tartessos, y ya sabemos la íntima relación de ese semi-mítico pueblo con la cuestión de la Atlántida. Obviamente, el atardecer, el ocaso, señalan a Occidente, y el griego cuando mira a Occidente pone su rostro en dirección a la actual España. Al lucero del alba, por el contrario, lo llamaron Eósforo, Fósforo, Lucifer, “el portador de la luz”. De entrada, ya podemos ver que por un lado el planeta Venus, Afrodita, se adscribe al calor sensual, y, por otro, empieza a mostrar un extraño rostro relacionado con la luz, es decir, el saber. Los babilonios ya conocían que se trataba del mismo astro, y los griegos se dieron también cuenta muy pronto, en realidad. Pero se mantuvo durante mucho tiempo esta forma dual de mirar a Venus, intuitiva, solapada con la otra, la científica.
19 marzo 2011
Uranian insights
Hay que concederle al pedante de Lacan el acierto de subrayar el lenguaje como una via regia más hacia lo inconsciente. Las palabras, en todo lo que tienen de símbolo y no sólo de signo, se cargan de contenidos infiltrados, a veces más evidentes, a veces menos, que manifiestan resonancias muy profundas y muy reveladoras. Significado evidente, significado latente… Toda una fuente genuina de conocimiento trascendente.
El planeta urano fue descubierto por Sir William Herschel el 13 de marzo de 1781. Bueno, ese día lo anunció. Como es normal, hubo cierta polémica por su bautizo, y hay quien quiso ponerle el mismo nombre que su descubridor, pero, al final, el hilo invisible que empujaba a los hombres a seguir usando dioses para nombrar las cosas del cielo volvió a vencer. Unos años después, en 1789, M. H. Klaproth aisló el uranio, bautizado así en honor al planeta recién descubierto. Una vez más, los metales y los planetas, el micro y el macrocosmos, acabaron mostrando su alianza en boca de todos, a través del lenguaje.
15 marzo 2011
Tsunamis en Japón, Cádiz, Huelva y… la Atlántida
Georgeos Díaz Montexano es un investigador independiente y autodidacta que lleva muchos años haciendo polémicas declaraciones arqueológicas sobre la Atlántida. Al purísimo estilo Schliemann, otro “aficionado”, que descubrió la Troya histórica siguiendo las pistas que da la Ilíada, convencido de que Homero contaba algo más que mero mito, Montexano usa los textos de Platón para localizar la Atlántida. Su amado filósofo y unas fotos de satélite que mostraban formaciones circulares en las marismas de Doñana le dieron el hilo que durante muchos años ha defendido incansablemente: que la Atlántida existió, y estuvo radicada entre las actuales provincias de Cádiz y Huelva. Platón, la Atlántida y un curriculum carente de titulaciones oficiales han sido siempre cosas demasiado infumables para el stablishment arqueológico, y la lucha contra Montexano desde ahí ha sido muy dura.

14 marzo 2011
“Más allá de la vida”, prohibida en Japón
Clint Eastwood nos sorprendía este año con su última película, “Más allá de la vida“, un drama muy humano, muy de este mundo, que gira alrededor de la cuestión de la vida después de la muerte. Él ha declarado que lo único que ha hecho es adaptar un guión que le ha parecido muy interesante, escrito por Peter Morgan, pero que, más allá de eso, se “lava las manos”, y no quiere implicarse en el polémico debate. Yo sin embargo opino que el gran amante del jazz se está haciendo cada vez más viejo y anda preguntándose cosas. En una entrevista, el guionista nos contaba esto:
















