Cuentan que Napoleón, después de tener noticia de la “Exposition du système du monde”, abordó a su autor, el físico Pierre Simon Laplace, con este cuestionamiento: «Me cuentan que ha escrito usted este gran libro sobre el sistema del universo sin haber mencionado ni una sola vez a su Creador». A lo que Laplace, como ateo y típico producto de la revolución ilustrada francesa, contestó: «Sire, nunca he necesitado esa hipótesis». Hawking ha vuelto a armar revuelo mediático, afirmando exactamente lo mismo, en el contexto de publicitar lo que con total seguridad pretende (y va a conseguir, con estas efectivas campañas de marketing) que sea su próximo multimillonario éxito editorial: “The Great Design”, un libro meramente divulgativo, escrito al alimón con Leonard Mlodinow, que parece aportar tan poca novedad a la Ciencia como estas declaraciones sobre la divinidad que venimos escuchando desde los recalcitrantes positivistas desde hace dos siglos.














