Los estados de estupor que culminan con extrañas disfuncionalidades lingüísticas no son casos tan raros como nos pueda parecer en el acervo de la siempre variopinta y sorprendente casuística psicológica. La xenoglosia, término que acuñó el premio Nobel de medicina de 1913 Charles Richet, etiqueta aquellos episodios donde sin ninguna explicación lógica el paciente entra o sale de un trance adquiriendo la facultad de hablar más o menos fluidamente en una lengua extranjera, con la que conscientemente está poco o nada familiarizada. Hace unos días saltaba esta noticia a los diarios españoles:
28 abril, 2010
27 abril, 2010
Michel Onfray arremete contra Freud y el Psicoanálisis
Entretenida trifulca se ha armado en Francia con el nuevo libro del célebre filósofo ateo Onfray El crepúsculo de un ídolo, la fábula freudiana, donde arremete ahora con su punzante intelecto contra los pilares psicoanalíticos. Hago un copipega de la noticia (ver el original aquí):














