Aquí presento algunos de mis otros hijos...
Producto de una etapa de busqueda y encuentro conmigo misma. Siento
que quiero anclar en esto; la pintura me contiene y a la vez
me da el vuelo necesario.
Cuando pinto, sucede algo tremendo: de pronto desaparece todo pudor
y cuestionamiento y me permito sacar imagenes de mi inconsciente,
de mis sueños, de mis deseos; esas imágenes aparecen sin esfuerzo
alguno, solo fluyen y mi mano ejecuta.
En mis últimas experiencias, ni siquiera bosquejos he utilizado
y lo que surgió de esto es mi trabajo que se llama Transición…Y últimamente
una imaginaria ciudad donde hay una evidente mezcla de culturas…Siento
que he logrado dibujar una expresión de deseos. Allí hay
símbolos; mis esfuerzos están dirigidos a ese encuentro,
hacia la iniciación...¿no entienden? y...¡claro
que no! Esa es la complicidad entre mis pinturas y yo.
No ha sido gratis llegar a esto -no sé si gusta o no; no si
es malo o bueno-. No me interesan los críticos de arte.
Sí me
interesa poder expresarme como nunca antes pude. Fue una búsqueda
muy desordenada e incluso hasta indefinida durante muchos años.
Tuvo mucho que ver en esto mi amigo y terapeuta
Raúl (sin sonrojarse porfa...), pues a través
de una intensa terapia y mucha lucha (hasta entender el nuevo idioma
que me proponía), con su profesionalismo y calidez humana,
me hizo enfrentarme con mi tremenda sombra...con mi ánimus
negativo y fatal...con mis funciones más débiles...y
enfrentar a mis maestros negativos.
La tarea ni por casualidad ha concluído.
Cuando pinto mis mandalas, entro en diálogo con ellos, desde
lo mas profundo de mi y he leído en algún lugar que
este proceso de pintar mandalas (círculo en sánscrito)
se da en momentos en que existe un gran desorden y caos en la mente
de una persona y que la producción de diseños circulares
aumentaba toda vez que la tribua era amenazada por dolencias, guerras
o situaciones de peligro.
En mi caso fue exactamente así.
La aparición de mis círculos respondía a una
necesidad de encontrar el orden, de protegerme como en una especie
de vientre materno, en el símbolo que abarca la totalidad.
Cada uno en su génesis tiene una explicación, un porqué,
un destinatario; cada uno es un amuleto y la representación
de mi emoción.
La comparto…